Hay gente que se aburre mucho y no sabe qué hacer. En Nueva Zelanda se han propuesto desenterrar dos cajas de whisky de la carísima marca McKinlay & Co pertenecientes al explorador irlandés Ernest Shackleton, que entre 1907 y 1909 fracasó en varios intentos por ser el primero en llegar al Polo Sur.

La expedición de Shackleton se quedó sin whisky cuando se hallaba a 160 kilómetros del Polo Sur, aunque algunos de sus hombres sí consiguieron llegar al punto magnético, aunque desgraciadamente sobrios. La destilería escocesa Whyte & Mackay, que distribuye la marca McKinlay, reclama su derecho a que les sea entregada una botella y yo también quiero que me envien un par de cajas. No me quiero ni imaginar lo bueno que estará con dos cubitos de hielo de la Antártida.
Buscan un whisky de malta escocés que ya no se fabrica en los hielos de la Antártida






